Entradas del blog

He tenido varios blogs desde que me conecté por primera vez a Internet con un modem de 56k. En ellos nacieron pequeñas relatos que ahora son novelas. Cada cicatriz, cada arruga o marca en la piel tiene una historia que contar.

El rostro petrificado
Velocidad
Nada en blanco y negro
La vigilia
Llueve en mi corazón
Cómo perder un tornillo