Ya no hay princesas
Me he dado cuenta de que en mi vida, mis sueños y yo siempre estamos embarcados (nunca mejor dicho) en verdaderas utopÃas fantásticas. No obstan…
He tenido varios blogs desde que me conecté por primera vez a Internet con un modem de 56k. En ellos nacieron pequeñas relatos que ahora son novelas. Cada cicatriz, cada arruga o marca en la piel tiene una historia que contar.
Me he dado cuenta de que en mi vida, mis sueños y yo siempre estamos embarcados (nunca mejor dicho) en verdaderas utopÃas fantásticas. No obstan…