El alma de la nada
Aquà no hay nada... sólo una sensación de vacÃo. Como otras tantas veces. Un espacio tan lleno de cosas huecas que hace rugir de hambre sin que pueda…
He tenido varios blogs desde que me conecté por primera vez a Internet con un modem de 56k. En ellos nacieron pequeñas relatos que ahora son novelas. Cada cicatriz, cada arruga o marca en la piel tiene una historia que contar.
Aquà no hay nada... sólo una sensación de vacÃo. Como otras tantas veces. Un espacio tan lleno de cosas huecas que hace rugir de hambre sin que pueda…