Me he despertado esta mañana muy pronto. Demasiado pronto. Como todos los días. Da igual que sea sábado o cualquier otro día de la semana. El caso es que me he forzado a quedarme en la cama. ¿Resultado? Me he puesto a pensar. Y eso a veces es bueno y otras malo. Hoy en un principio tenía la idea de seguir contando aquí en el blog cómo llevo el proyecto que os explicaba en la entrada ¿Nos ponemos al día? pero tengo la sensación y casi la certeza de que no merece la pena el esfuerzo.

 Soy consciente de que salvo a unos pocos (a los que literalmente puedo contar con los dedos de una mano) al resto de la gente le importa poco mi vida y menos aún lo que escribo. No es que esté en plan negativo y pesimista. Las cifras hablan por si solas. No tengo reparo en reconocer que las visitas a este blog son casi nulas y no hablemos ya de la venta de mis libros en Amazon. Pero, ¿sabéis qué? Me da igual.

 Voy a seguir haciendo lo que quiero y lo que me apetece. Eso sí, no perderé el tiempo intentando convenceros de nada. Ya he comprobado, volviendo al tema de las cifras, lo que pasa cuando hago alguna publicación al respecto. También es cierto que lo mío no es el mundo de la promoción. Publicaré en las historias de mi cuenta los enlaces para esos que puedo contar con los dedos de la mano y que nadie se sienta obligado a darle me gusta ni nada parecido.

 Así que bueno, yo seguiré escribiendo cuando pueda y donde pueda sin más pretensión que la de sentirme bien conmigo mismo. Y si luego a alguien le apetece leerme  bienvenido sea.

 Y para el que le pueda interesar, que me extraña mucho, deciros que desde ya mismo los libros de mi trilogía de Mundo Perigeo están rebajados a 14 euros. Más baratos no he podido ponerlos.

Ah sí, las imágenes de las portadas son nuevas, por si alguno no se había dado cuenta. Es lo que os comentaba en entradas anteriores por el tema de derechos, de la IA y demás.

Mundo Perigeo 2025