Abordar este tema es algo bastante complejo. Puede que plantear un debate aquí sobre ello sea complicarme la vida. Pero no tengo intención de meterme en charcos de los que no sabría salir. Voy a plantearlo de la manera más sencilla para mi y mi trabajo, que al final es el objeto de la cuestión.


Digamos que soy un escritor. Que escribir una novela requiere mucho tiempo, trabajo y dedicación. Y no me apetece ver cómo una IA se inspira en mis escritos y en los de otros cientos de escritores para que llegue cualquiera y le diga "Escríbeme una novela de trescientas páginas con dragones que monten en moto y tengan aventuras en la ruta 66" y que en cinco minutos te la haya escrito.

No me gusta ni me apetece, como le ocurrirá al dibujante, al fotógrafo, al pintor, al músico y a otros tantos artistas.

La inteligencia artificial, en su forma actual, está en gran medida desregulada y sin restricciones. Las empresas e instituciones tienen libertad para desarrollar los algoritmos que maximicen sus beneficios, su interacción y su impacto. No digo que no tenga cosas buenas, que las tiene, la IA tiene muchas aplicaciones muy interesantes. Pero en lo que respecta a la creación artística digo NO. Porque amenaza la originalidad y la creatividad, porque no respeta los derechos de autor y porque reemplaza el duro trabajo de los artistas.

Jenniffer Haben pasada por el Photoshop para denunciar el uso creativo de la IA

Y sí, para llegar a esta conclusión tengo que decir que he usado la inteligencia artificial. Soy de naturaleza curiosa. Además para hablar de una cosa hay que conocerla. El problema es que no solo la he usado de forma consciente, cuando he jugado con ella para conocer sus posibilidades, sino que también lo he hecho sin saberlo, buscando imágenes para mis obras. No he sabido hasta hace poco que he incluido imágenes que pensaba que eran trabajos de personas reales cedidas a plataformas gratuitas en las que solo pedían reconocimiento. Resulta que después de haber leído una denuncia contra una de esas plataformas he visto que esas imágenes habían sido generadas por IA robando el trabajo de otros.

Como decía en mi cuenta de Instagram: Me gusta hacer las cosas bien. Y tengo que ser consecuente. Y lo que no puede ser es que esté en contra de la IA en la creación artística y luego haga uso de ella. Lo siento pero no soy así. Así que haré unos pequeños cambios en las portadas (sí una vez más, qué pasa...) que no afectan al contenido literario. Lo que yo escribo es 100% mío aunque no sea muy inteligente.