Como decía Carl Sagan somos literalmente polvo de estrellas. La forma tan elocuente y cercana que tenía Sagan de presentar conceptos científicos complejos hizo de "Cosmos" una serie innovadora que cautivó al público y encendió la pasión por la astronomía y la astrofísica de muchas personas a lo largo y ancho del mundo. Esta frase acabó transformándose en una de las lecciones más memorables de su trabajo, enfatizando la interconexión del universo y nuestro lugar dentro de él.


 Polvo de estrellas... suena mágico pero realmente viene a decir que no somos nada más allá de átomos de carbono y silicio. Permitidme esta visión catastrofista resultado de una serie de catastróficas desdichas. Quizá debería relatároslas, dicen que la verdad nos hará libres. Pero sé que tampoco importa lo que diga y que si alguna vez llega este texto a vuestros ojos diréis que me lo estoy inventando todo.

 Lo único que sé, seamos polvo de estrellas o no, que tengo que reinventarme de nuevo. Y esta vez no solo yo. Mi mujer también. Y eso ha sacudido el árbol de nuestras vidas por completo. Quizá por eso deba perseguir alguna estrella, hacerme con ella y pedir algún deseo...