Han pasado casi dos meses y nos seguimos preguntado lo mismo. ¿Por qué a nosotros? ¿No nos han pasado ya suficientes cosas? Sé que nadie puede responder a eso. Es lo que nos ha tocado. El caso es que aquí estamos adaptándonos a nuestra nueva vida. Han cambiado muchas cosas. Quiero creer que hay una luz al final del camino, porque si no creo en eso no voy a poder seguir avanzando. 

 No es que tenga mucho más que decir después de todas estas semanas. Sigo sin escribir, sigo sin leer y ya ni siquiera hago promoción de mis libros. No tengo tiempo. No tengo ganas. Estoy agotado física y mentalmente. Además hemos hecho obra en casa para adaptar el baño y todo se ha vuelto un poco caótico.

 Sí. Quizá todo este rollo íntimo y personal debería haberlo escrito en mi diario digital, pero sé que nadie me lee (en ninguno de los sentidos). Además quería dejar constancia de que, si alguna vez por casualidad alguien llega hasta aquí, mi larga ausencia es por una causa mayor y no porque haya abandonado mis sueños.