A veces las cosas suceden porque sí. Otras parecen guiadas por la mano del destino. O mejor dicho por Destino. Si habéis leído mis novelas de Mundo Perigeo sabréis a qué me refiero. El caso es que te vuelves loco buscando algo por todas partes y cuando ya casi lo das por perdido aparece por sí solo. Y no es exactamente lo que habías pensado pero te das cuenta de que encaja mejor de lo que imaginaste.

 Puede que sea casualidad pero... ¿No es la casualidad otro aspecto del destino? No sé. Es algo que siempre me ha intrigado. No obstante sí que hay algo cierto. La pasividad no lleva a ninguna parte.


 Bueno será mejor que deje de divagar. Desde que regresé de vacaciones hace diez días estoy más despistado que nunca y ya es decir. Hasta mi mujer se ha dado cuenta. He de reconocer que tengo un montón de cosas en la cabeza. La mayor parte son preocupaciones que no tienen que ver con el mundo literario que es de lo que suelo hablar aquí. Pero hoy no sé... necesitaba soltarme un poco aquí.

 Espero que en los próximos días todo vaya volviendo a su cauce. Y que esos temas pendientes se resuelvan como debe ser. Pero la espera me vuelve loco. No consigo concentrarme en lo que debo. Ese es el origen de mis despistes. Lo siento no puedo das más detalles aquí en público. Así que voy a volver al tema literario que es el que os trae aquí.

 Tengo a mi lectora cero para "Al principio todo era oscuridad" (Sí parece que al final le dejo ese título) y antes de que me de su opinión se que haré bastantes cambios de cosas que a mi ya me chirrían en la historia. Pero por lo menos sabré si es una historia que atrapa y pone los pelos de punta.

 He comprado un montón de libros (y cuando digo un montón es un montón) que tenía pendientes por conseguir. Entre ellos los de mis amigas Laura Sanz y Marta Simonet. Una pasta sí. Pero la lectura me parece una inversión para la mente. Como diría Teodoro "Leer no es sexy, es importante".

Y ahora que hablo de Teodoro. Estoy pensando en abrirle una cuenta en Goodreads para que se encargue de organizar los libros de mis estanterías y de las de mi hijo. ¿Qué os parece?

Y por hoy ya estaría, como se dice ahora.