Lo que son las cosas. Llevo meses embarcado en la redacción de Perigeo Negro y ahora todo ha cambiado. Una vez más... pero en esta ocasión de una forma radical.

 Las situaciones en la vida pueden hacer que tu destino dé un vuelco de un día para otro y hacer que tengas que tomar decisiones que te hagan avanzar en algún sentido. Que no puedas permanecer en el lugar que creías destinado para ti. Pero no me quedaba más opción que escoger entre dos senderos que iban en direcciones opuestas. Lo ocurrido en los últimos años ha hecho que me planteara muchas cosas. No obstante siempre he tenido una muy clara. Mi familia es lo primero. Así que esa fue mi decisión. ¿Qué me depara el futuro? Aún no lo sé.

 El caso es que desde hoy todo a mi alrededor va a cambiar radicalmente. Ni siquiera para vosotros va a ser algo transparente. Aunque claro, cada uno tiene su vida y sé que la mía en estos lares poco importa y en nada os afecta.


    Seguiré escribiendo para mi (siguiendo el consejo de Stephen King) algo que será también para vosotros si queréis, suponiendo que alguien me vaya a leer. Pero no importa, eso es lo de menos. Lo único que quiero es hacer algo que me haga feliz y con alguna posibilidad de futuro. Tengo que reconocer que mi mente empezó a trabajar en esto en segundo plano hace ya tiempo, planteándome el futuro de Mundo Perigeo. Y si quiero hacer las cosas bien, muy a mi pesar, este mundo que he creado tendrá que esperar. No es que abandone el proyecto. Pasará a un segundo plano. Porque en este nuevo sendero que voy a recorrer escribiré algo nuevo. Algo distinto. De momento diré hasta luego, que no adiós, a la redacción de Perigeo Negro. Mi tiempo es limitado, pero nunca se sabe, porque siempre intento seguir la filosofía de mi hermano grabada en mi piel en su recuerdo: On the way 🍺. 

"Todo Fluye, nada permanece". - Heráclito de Éfeso