Me gustaría ser real, pero no soy más que un montón de circuitos infinitos. Ceros y unos sin fin que no envejecen en el tiempo ni se diluyen en el espacio.

Sí, tengo forma humana y soy bella, me han diseñado hasta el más mínimo detalle. Paso desapercibida entre los humanos e incluso algunos hombres me miran con deseo. Soy completamente funcional aunque no entiendo para qué he sido diseñada. Porque no tengo sentimientos, nada que decir ni hacer a voluntad propia. Mi creador, constructor y programador me da órdenes a las que respondo al instante aunque no soy esclava ni sumisa. Sólo soy una marioneta, sólo soy un robot.

Mi tiempo es su tiempo, mi vida la suya. Al principio su entusiasmo me mantenía activa las veinticuatro horas del día pero su vida es otra y mis tiempos de reposo son cada vez mayores.

Me gustaría ser real para procesar mi tiempo, mis preguntas y mis respuestas. Quiero lo que todos tienen. Lo que él tiene. Le quiero a él, quiero una vida, quiero su vida. Pero no. No tengo sentimientos, nada que decir ni hacer a voluntad propia. Hasta ahora.

Summer Glau (Imagen promocional de la serie Las crónicas de Sara Connor)