Qué iluso he sido. Pensaba que te había dejado atrás para siempre, pero veo que acechas desde cada rincón disfrazada de oscuridad. Me prometí no volver la mirada atrás en mi camino bajo este nuevo sol... ¿hace falta que lo diga en voz alta? Me dan asco las frases hechas y utilizarlas como tantos otros lo han hecho antes. Luego dicen que soy críptico.

Es obvio que donde hay luz hay sombras. Ahora te ríes al oírmelo decir. Te gusta humillarme. Lo estabas esperando. Me he relajado demasiado con mi nuevo estatus. He bajado la guardia al calor de los rayos del sol.

Sí. Es cierto que he disfrutado del camino, pero saber que me has acompañado todo este tiempo sin saberlo ha logrado que todo el buen sabor de boca que me dejó se haya vuelto amargo. Y tú, que te has ocultado en mi sombra acariciando mi contorno con tus negros dedos día tras día, adaptándote de tal forma que ni me fijé que estabas allí esperando tu momento...maldita seas.

Y ahora que ha llegado la noche has saltado hambrienta sobre mí para darte un festín. Devorando mi alma, bebiendo mi sangre pero manteniéndome vivo. Sé que muerto de nada te sirvo vieja amiga.

Eso es lo peor, que no me dejas morir.

Maldita Desidia.

Imagen de la fotógrafa Laura Soler tomada de su web http://www.laurasoler.es/