La Mujer Sequoia

Soy un árbol, un grandioso árbol.
Mejor dicho...lo fuí.

Ahora soy papel. Un buen papel fotográfico...podía haber corrido peor suerte.
Han plasmado en mí una imagen...lástima, está desenfocada.

Soy una foto de una mujer sin una sonrisa en la cara.
Detrás han escrito un texto, un texto escrito sin una sola palabra.

No soy más que un recuerdo olvidado del alma, que al fín y al cabo no significa nada.

Pero una vez, fuí un gran árbol, un grandioso árbol...

5 comentarios:

  1. Me encanta (y decir que las secuollas o como se escriba, son impresionantes también). Un besito.

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  2. Ser árbol no es mala opción... y ni si quiera es necesario ser grandioso.
    Muy bonito ;-)

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  3. Muy bonito... una vez leí un libro de niño que contaba la historia de amor entre dos árboles... luego los talaron y el destino quiso que los convirtieran en postes y que estuvieran al lado...

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  4. ¿Y tiene que ser una sequoia? ¿No podía ser un roble? ¿Un abeto?... No, claro, tú todo pijo tenías que pensar en una sequoia...
    Por lo demás... muy inspirador darling :)
    Un besazo

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