Quién no ha soñado alguna vez cuando éramos pequeños con ser el príncipe o la princesa de los cuentos? Ilusos de nosotros que ni siquiera nos dábamos cuenta que no son los únicos papeles a interpretar...

Y esa ilusión consciente o inconsciente queda ahí, nos hacemos mayores, el cuento cambia pero la idea es la misma. Pero no todos podemos ser lo que queremos. Así es la vida.

Entonces hay que pensar que el príncipe no es nadie sin su escudero, que la princesa no va a ninguna parte sin su doncella, y que sin el malvado, el dragón, la bruja o el bufón no hay historia...

Lo malo es que de cualquier forma no podemos evitar soñar...a pesar de saber que el bufón no se lleva a la princesa, ni ningún personaje principal se enamora de un secundario...

Cada personaje tiene su propia historia aunque nadie la lea. Solo recordamos y deseamos la del príncipe y la princesa.

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