Disfrazado de vendedora de manzanas



Disfrazado de vendedora de manzanas. Así se presentó. Pero como las auténticas. Con su corpiño, su falda roja y el mandil de cuadros. Lo malo era su escote velludo y la incipiente barba con aquel horrible maquillaje que más que como una Drag le hacía sentir como un putón lleno de esteroides. Pero a él le daba igual. Ni si quiera era Carnaval. Y lo que buscaba en aquella discoteca de ambiente era un oso. Que allí había mucho. Aunque más bien prefería un lobo que se lo comiera todo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario