Plantar, tener, escribir

 Un árbol, un hijo, un libro.

 Lo que ya no sé si el hijo se planta, el libro se tiene o se escribe un árbol. Porque un árbol si pudiera tendría mucho que contar,  leer algo de alguien que ve como pasa el tiempo a través de sus ojos (bueno en este caso los cloroplastos) inamoviblemente mientras todo a su alrededor va cambiando...un observador pasivo del mundo que nos rodea.

 En el caso del libro...no sé como es parir y nunca lo sabré pero realmente creo que es como un parto, sale todo de lo más profundo de tí y lo plasmas sobre el papel como mejor puedes, con toda tu pasíón y todo el cariño...lo vas viendo crecer, tomar forma...intentas pulirlo para que sea perfecto, para que le vaya mejor en la vida que a tí y pueda triunfar, lo cuidas, lo mimas, lo alimentas y quieres lo mejor para él...

Y el hijo, pues no estaría mal plantarlo, regarlo...y solo soltarle cuando esté maduro!!

Pero claro, tal y como se me dan a mi las plantas...



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