Soy una puta

...y además pongo la cama.

Y diría más, desayuno y comida incluido. Y lo pago yo todo. Porque me están follando en el trabajo, me la están metiendo doblada por todas partes. En especial por detrás, con puñalada incluida. Porque cuando tienes un jefe que es más falso que un billete de 6 euros, y unos compañeros que son unos puñeteros vagos y unos conspiradores nada te puede ir bien. Te viene toda la mierda siempre encima, venga de donde venga y vaya donde vaya.

No sabeis las ganas que tengo de quitármelos a todos de en medio... Y lo malo es que el tonto soy yo, porque me creo que todo el mundo es bueno y no hago más que tropezar con lo mismo una y otra vez. Si tenía que estar escarmentado ya, pero no, soy gilipollas.

Debería pasar de todo e ir a lo mío, y es lo que me dicen que haga. Pero una cosa es decirlo y otra vivirlo. Porque en el campo de batalla, da igual que la guerra no sea tuya, si estás allí en medio te llevas los tiros,
y si no estás en ningún bando más disparos aún...Si más que una puta para los cinéfilos suena mejor eso de solo ante el peligro...

E intentas hablar las cosas y claro, rodeado de este tipo de gente al final tú eres el malo. Estoy harto, estoy hasta los cojones, me entran ganas de dejarlo todo. Menos mal que siempre consigo ver una luz al final de estos oscuro pasillos, y si no me la invento. No, no llevo la placa de sheriff, así que creo que me quedo en puta...


Bueno ya me he desahogado un poco.

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